Misterios del ADN: Al Encuentro con Adán


El ácido desoxirribonucleico, abreviado como ADN, es un ácido nucleico que contiene instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos y algunos virus, y es responsable de su transmisión hereditaria. 

El papel principal de la molécula de ADN es el almacenamiento a largo plazo de información.

Muchas veces, el ADN es comparado con un plano o una receta, o un código, ya que contiene las instrucciones necesarias para construir otros componentes de las células, como las proteínas y las moléculas de ARN. 

Los segmentos de ADN que llevan esta información genética son llamados genes, pero las otras secuencias de ADN tienen propósitos estructurales o toman parte en la regulación del uso de esta información genética.

Por otro lado, el cromosoma Y es uno de los cromosomas sexuales (gonosomas o heterocromosomas) de los animales heterogaméticos. Está presente sólo en los individuos machos, en caso de que el animal sea mamífero. 

Por filogénesis el cromosoma Y surge en la evolución con bastante posterioridad al cromosoma X, tratándose de una mutación de dicho cromosoma X (la pérdida de uno de los segmentos de X dio lugar a la forma estructural del cromosoma Y); así por lo general las dimensiones de los cromosomas Y son bastante más reducidas que las de los cromosomas X.

El cromosoma Y dado a su menor tamaño incluye también menos información genética que el resto de los cromosomas, de lo que podemos deducir una relación entre el tamaño y la cantidad de información contenida. 

El cromosoma Y forma, junto al cromosoma X, el sistema de determinación del sexo XY. En los animales con este tipo de diferenciación sexual cromosómica, la sola presencia de pares cromosómicos XX significa la expresión genética que da por resultado un individuo hembra, mientras que la asociación y combinación XY significa la expresión genética que resulta en un individuo macho; de hecho, existe un gen en el cromosoma Y, denominado SRY (del inglés Sex-determining Region Y), que produce una proteína denominada TDF (del inglés, testis-determining factor), o factor determinador de los testículos, que es el responsable de que el embrión desarrolle los testículos y se convierta en masculino. 

No existe un gen equivalente para la diferenciación de los ovarios, de manera que el embrión será por defecto femenino a no ser que posea el mencionado gen. 

Los gametos con cromosomas Y son producidos en las gónadas masculinas (los testículos), lo cual supone una activación a partir de hormonas; más precisamente a partir de un nivel suficiente de testosterona. 

De este modo se pueden hacer rastreos filogenéticos (muy precisos si se combinan con estudios con el ADN mitocondrial), ya que el cromosoma Y pasa exclusivamente de padre a hijo, a través de toda la progenie masculina. 

Si el espermatozoide que realiza la fecundación es portador del cromosoma X el bebé será niña (un X del padre y un X de la madre), pero si es Y será un varón. 

A base de estos principios sobre el ADN y el cromosoma Y, en el video adjunto se presenta un trabajo cuyo objetivo es llegar en el árbol genealógico hasta los orígenes del hombre moderno, Adán.

Se cree que Adán vivió hace 60 mil años, que se diferenció de sus demás congéneres por su mayor capacidad mental e inteligencia, y que dio origen al ser humano actual. 

Adán originó la única cadena humana que sobrevivió y se expandió por el mundo, mientras seres similares desprovistos de habilidades sucumbieron.

El video también nos lleva a descubrir como era físicamente Adán.

video: tecnodocumentales

es

Maximiliano I de Habsburgo - Emperador de México

Maximiliano I de Habsburgo - Emperador de México

Fernando Maximiliano José María de Habsburgo-Lorena (Ferdinand Maximilian Joseph Marie von Habsburg-Lorraine - Viena, 6 de julio de 1832 - Santiago de Querétaro, 19 de junio de 1867) fue el segundo Emperador de México, y único monarca del denominado Segundo Imperio Mexicano. 

Por nacimiento, ostentó la dignidad de Archiduque de Austria, debido a su filiación con la poderosa Casa de Habsburgo. Fue el hermano más próximo del Emperador Francisco José de Austria-Hungría, y consorte de la princesa Carlota Amalia de Bélgica, hija del rey Leopoldo I de Bélgica (primero de la Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha). 

Al archiduque Maximiliano le apasionaba viajar, su curiosidad por mundos nuevos le llevó a navegar durante largas semanas y visitar lugares para él tan lejanos como el mismo Brasil, casa de su amada Amalia, y única monarquía independiente en América, a la cual viajó en la Fragata Imperial Isabel. 

A los 22 años de edad, se decidió que el joven hermano del emperador ya tenía edad suficiente para asumir los duros compromisos oficiales que llevaban los miembros de la Familia Imperial, así que en 1854 el archiduque Maximiliano fue nombrado Comandante de la Kaiserliche und Königliche Kriegsmarine, Marina de Guerra Imperial y Real de Austria-Hungría, en la cual sirvió en tiempos no muy apacibles. 

Maximiliano tenía afán por la restructuración, gustaba de reordenar, remodelar y restaurar, cosa que llevó a cabo numerosas ocasiones como Comandante de la Marina, reorganizando y modernizando la flota a pesar de su corta edad. 

El 27 de julio de 1857, el archiduque Maximiliano de Austria contrajo matrimonio con la princesa Carlota Amalia de Bélgica, hija del monarca más rico de Europa. 

Su nuevo suegro, aún descontento por el enlace, empezó a presionar al emperador Austro-Húngaro para que dotara a su hermano de algún cargo más digno del consorte de su única hija. Cediendo a las presiones, Francisco José nombra a su hermano virrey del Reino Lombardo-Véneto, hasta entonces bajo dominio austríaco, tranquilizando con ello al desesperado suegro que seguía sin conformarse con el bajo estatus de su amada hija. 

En 1859, los austríacos serían derrotados en la famosa Batalla de Solferino, con la que perderían sus posesiones lombardas y venecianas, y con ello Maximiliano perdería su cargo de virrey, hecho que enfurecería más a Leopoldo I. 

Tras la pérdida de su cargo, Maximiliano decidió retirarse de la vida pública, y dedicarse a aquellas aficiones que más le llenaban, como lo eran la literatura, la poesía, el arte, la filosofía, la historia, etc. Por ello, tras la derrota de Solferino, se retira a Miramar, donde vive con su esposa Carlota en una casa provisional, apodada il Castelleto, hasta 1860, cuando se finaliza su construcción, y finalmente establecen ahí su residencia permanente. 

El 31 de octubre de 1861, España, Francia e Inglaterra acordaron intervenir el gobierno del presidente Juárez en México, con el pretexto del incumplimiento prolongado de su gigantesca deuda. Tras llegar a costas mexicanas, el gobierno liberal convenció a las tropas españolas e inglesas que se retiraran, firmando el tratado de Soledad de Doblado, en donde Inglaterra y España, comprendían la situación económica de México, pero Napoleón III tenía claros intereses de convertir a México en una potencia que pudiera contrarrestar el enorme poder y la influencia que Estados Unidos estaba ganando sobre el resto de los territorios de América.

Princesa Carlota de Bélgica

Para 1862, después de la derrota del 5 de mayo de 1862 por el Gral Ignacio Zaragoza sobre el ejército francés, comandado por el Conde de Lorencez, las fuerzas de Juárez, desprovistas de suficiente apoyo de Estados Unidos, fueron reducidas a un grupo de guerrilleros, y la victoria de las tropas de Napoleón III, respaldado por los terratenientes y sus ejércitos personales, así como por numerosos campesinos de todo el país, se hizo evidente. 

Tras la derrota republicana en México, se acordó que se restauraría el tradicional sistema de gobierno en el Imperio Mexicano, con lo que se encomendó al Partido Conservador una búsqueda por encontrar un príncipe europeo que cumpliera con ciertas aptitudes para gobernar un territorio tan complejo como lo era México, se pedía que fuera católico, y que respetara las tradiciones de la nación, cosa que habían incumplido los gobiernos republicanos. 

Durante varios meses, el Congreso de la Nación discutió sobre posibles candidatos, entre los que se encontraron el infante don Enrique de Borbón, duque de Sevilla, entre otros. Finalmente, Napoleón III decidió proponer él a un candidato que cumpliera con los requisitos del Congreso Mexicano, como era quizás el único que de hecho conocía personalmente a estos príncipes europeos, su candidato gozaba de mayor credibilidad que los del resto. Tras largas discusiones, se aprobó la candidatura propuesta por el emperador francés, y se creó una comisión de personalidades notables para que fueran a entrevistarse con dicho candidato, y pedirle que aceptara el trono del Imperio, evidentemente, ese candidato era el archiduque Maximiliano de Austria, retirado en su Castillo de Miramar, en la costa del Mar Adriático. 

Maximiliano llegó al puerto de Veracruz en la famosa fragata Novara, el 28 de mayo de 1864, entre el júbilo y algarabía de los conservadores, pero no del pueblo jarocho, lo que originó que ante la pobre recepción de su imperio, Carlota Amalia derramara lágrimas de frustración y de pena. Pero a la llegada a otras ciudades, las recepciones fueron muy jubilosas y de gran algarabía, lo cual se expresó especialmente en Puebla y en la Ciudad de México. 

La travesía a la Ciudad de México le ofreció un panorama distinto: un país herido por la guerra y profundamente dividido en sus convicciones. En un corto período de tiempo, Maximiliano se enamoró de los hermosos paisajes de su nuevo país y de su gente. 

Mientras, las tropas francesas continuaban peleando en territorio mexicano. Maximiliano comenzó a construir museos y trató de conservar la cultura mexicana, lo cual queda como una de sus grandes contribuciones como emperador. La emperatriz Carlota comenzó a organizar fiestas para la beneficencia mexicana a fin de obtener fondos para las casas pobres.

Napoleón III, por su parte, se enfrentaba a serias amenazas en Europa y requería que sus tropas regresaran al país galo. Con el apoyo económico de los estadounidenses a la facción republicana, y sin el apoyo francés ni conservador en el país, poco le quedaba por hacer a Maximiliano. Decidió enfrentarse a las consecuencias, desoyendo los consejos que le sugerían abdicar y regresar a Austria. Incluso cuando el General Aquiles Bazaine, 3° comandante militar de la invasión francesa, efectúo la retirada de sus tropas de México, le ofreció regresar a Europa, bajo la protección del ejército francés, ofrecimiento que Maximiliano no aceptó, y prefirió quedarse en México. 

Fue sitiado con el resto de su ejército en la Ciudad de Querétaro y finalmente fue capturado junto con los Generales Miguel Miramón y Tomás Mejía, por soldados mandados por los Generales Mariano Escobedo y Ramón Corona, a quién Maximiliano le entregó su espada de rendición. 

Durante su encarcelamiento en Querétaro, junto con los Generales, Miguel Miramón y Tomás Mejía, en una de las pláticas que tenían entre ellos, Miguel Miramón considera que él está preso por no haberle hecho caso a su esposa. Al escuchar esto, Maximiliano el cual se encontraba acostado en un camastro, se levantó y hace el comentario: yo estoy preso por haberle hecho caso a la mía. 

Se decía que el 15 de mayo, uno de sus más cercanos aliados, el General Miguel Angel López, lo traicionó entregándolo a los republicanos. Sin embargo el 8 de julio de 1887, 20 años después de acontecidos estos hechos, el Gral. Mariano Escobedo emitió un informe al presidente Porfirio Díaz, en el que informaba haber guardado en secreto en consideración a la dignidad de Maximiliano de Habsburgo, que en realidad el Coronel Miguel Angel López, fue comisionado por el propio emperador, para negociar la entrega de la plaza, a cambio de su abdicación y salida del país. 

Maximiliano y sus leales generales, Miguel Miramón y Tómas Mejía, fueron llevados ante un tribunal militar y condenados a muerte. Todas las cortes de Europa pidieron a Benito Juárez que perdonara la vida del emperador, personalidades como el poeta Víctor Hugo, Giussepe Garibaldi, pero no cedería ante nada.

Tras un juicio sumarísimo ante tribunales militares , celebrado en el Teatro Iturbide (después Teatro de la República) y teniendo como abogado defensor al Gral Rafael Martínez de la Torre, siendo juzgado por un coronel y seis capitanes, sin derecho a apelaciones y con base en un interrogatorio que en su mayor parte el Emperador se negó a contestar, alegando que eran cuestiones meramente políticas, los liberales lo condenaron a muerte. 

Fue ejecutado en el Cerro de las Campanas de la ciudad de Querétaro, el 19 de junio de 1867, junto con los generales conservadores Miramón y Mejía. Tenía 35 años. (datos: Wikipedia)

 Videos: divinortv





Páginas vistas en total